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LATINOBARÓMETRO: MÉXICO POCO SATISFECHO CON SU DEMOCRACIA
Por Marcela Jiménez Avendaño
De acuerdo con la última encuesta de Latinobarómetro presentada apenas hace unos días y que se aplica año con año en 18 países de América Latina con el objetivo de medir la percepción pública sobre la democracia, se destaca que en México solamente el 28% de los ciudadanos están satisfechos con la misma. De hecho, solo nosotros y Perú estamos por debajo del 30% en este rubro siendo la media en la región de 44%. Este mismo estudio aplicado entre los años de 1995 y 2008 registramos hasta 51%, incluso, el año pasado la cifra fue de 9 puntos más.
Es muy grave que, aunado a ello, el 27% por ciento de los mexicanos consideren pueda registrarse un golpe militar, aunque el 56% se opongan drásticamente a la instauración de un gobierno castrista. Es de destacarse que ocupamos el penúltimo lugar con 42% en cuanto a la preferencia de la democracia por encima de cualquier otra forma de gobierno.
Y mucho de la explicación de estas cifras radica en la percepción que los ciudadanos tienen sobre el gobierno, el Congreso y los partidos políticos. Es así que Latinobarómetro 2009 nos dice que solo el 50% y el 48%, respectivamente, consideran que el Congreso y los partidos políticos son parte importante de la democracia, porcentaje muy bajo comparado con el resto de los países medidos, ocupando para el primer caso el lugar número 13 -tan solo por encima de Guatemala, Perú, Brasil, Colombia y Ecuador-, y en el segundo el lugar número 11 En cuanto a la aprobación del gobierno, en México estamos nuevamente por debajo de la media de 60% ocupando el lugar 11 con 52%. Cabe señalar que Chile y Brasil ocupan los dos primeros lugares con 85% y 84% respectivamente, es importante destacar que ambos gobiernos están terminando su gestión con importantes grados de aprobación, mientras en nuestro país recién iniciamos el segundo trienio de Calderón.
Según Latinobarómetro, los presidentes son sustitutos de las legitimidades de la democracia dado la baja confianza que se tiene en las instituciones democráticas -partidos políticos y Congresos-. Es así que, según el estudio, el desempeño de las instituciones que sustentan la democracia tienen impacto significativo sobre la percepción pública acerca de la misma.
En resumidas cuentas, la democracia mexicana no nos satisface a la mayoría de nosotros, las razones podríamos aventurarnos a decir que, básicamente, son dos: la primera es la baja eficiencia de la democracia para resolver los problemas más urgentes de la población que, en general, tienen que ver con economía y seguridad; y la segunda por la poca credibilidad que nos generan las instituciones sobre las que descansa la democracia y que específicamente se resumen en los partidos políticos y el Congreso.
Para finalizar con malas noticias, el 56% de los mexicanos no creen que el voto y, por tanto, la democracia pueda puede hacer las cosas diferentes en el futuro. En este rubro ocupamos el penúltimo lugar solo por encima del Perú, siendo el porcentaje más alto 85% en Uruguay.
En México la creciente desilusión por la democracia pega directamente a quién ha detentado la Presidencia durante la presente década, es decir el Partido Acción Nacional, que ha reportado resultados muy pobres en la gestión gubernamental. Cosa que además ha derivado en un importante crecimiento electoral de su principal opositor, el PRI, pese a la poca confianza que los ciudadanos le tienen a todos los partidos.
Podríamos concluir diciendo que el mexicano está votando por el menos malo y no por el mejor, que tiene muy pocas esperanzas de mejora en el futuro y en consecuencia, no cree que la democracia -partidos políticos, Congreso y gobierno- sea alternativa o sinónimo de progreso.
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